| 05/07/2010

Proyecto Huerto ecológico

Margalida Roca, jefe de Estudios de Primaria / Actual Edu

En el colegio Àgora Portals hemos iniciado un nuevo proyecto. Somos los primeros del archipiélago que tenemos un huerto ecológico, situado en una de las terrazas del centro.

Hemos seguido el método de D. Gaspar Caballero de Segovia, que os vamos a describir en el artículo que sigue. Durante el próximo curso os iremos contando las experiencias de nuestros jóvenes agricultores. ¡Felices vacaciones!

El método Gaspar Caballero de Segovia es un sistema nacido en Mallorca, fruto de las experiencias que durante varios años ha ido acumulando en una finca de municipio de Costitx llamada Sa Feixeta. Este método sorprende por su sencillez y eficacia. Resulta fácil y agradable obtener hortalizas ecológica en un espacio mínimo de terreno y un trabajo de siembra y de mantenimiento mínimos también.

 

Seis puntos básicos del método.

1.- Las parades de crestall.

Parada: rectángulo, bancal, de tierra de 1,5 metros de ancho. La longitud puede variar (para huertas familiares se recomienda hacer los bancales de 3 metros de largo, o como máximo de 6 metros).

Crestall: cobertura de estiércol de fems de bassa modificats (compost), que se pone encima de la parada como almohadillamiento, sin mezclar con la tierra.

2.- No hay que pisar la tierra de las parades de crestall.

Por eso, rodeando cada parada dejaremos unos caminos de 50 centímetros. Si se hacen más de cuatro parades y se tiene bastante terreno, es conveniente ampliar los caminos centrales hasta 1 metro de ancho y disponer el huerto en forma de cruz. Así vamos a poder entrar y maniobrar con una carreta sin perjudicar las plantas.

3.- Fems de bassa, el compost autóctono de Mallorca.

Los fems de bassa son el mejor alimento que podemos darle a la tierra. Es una forma sencilla, económica y ecológica de devolver a la tierra parte del que, en algún momento, le hemos quitado. Hay muchas modos de hacer compost, y nunca mejor dicha aquella frase de que “Cada maestrillo tiene su librillo”. De todos modos, hay que tener en cuenta que cuanta más diversidad de componentes presente, mejor será el compost obtenido.

4.- La siembra.

La siembra se efectúa más densamente de lo establecido en la horticultura tradicional. Las plantas sólo van a necesitar el espacio justo para vivir, de modo que, una vez crecidas, las hojas se toquen las unas con las otras, creando así un microclima y conservando durante más tiempo la humedad del suelo, con el consiguiente ahorro de agua y de trabajo para mantenerlas limpias de malas hierbas. Se recomienda plantar plantas aromáticas y flores entre las cubiertas de las parades de crestall y alrededor del huerto. Cuantas más, mejor. No se conseja plantar ni patatas ni boniatos en las parades de crestall porque en la próxima siembra, al brotar los tubérculos de la cosecha anterior, destrozarían la plantación que hubiera en aquel momento.

5.- El riego.

Con el sistema de riego exudante, la cubierta de compost y la siembra más densa, gastaremos menos agua y obtendremos una humedad más constante y uniforme que con otros sistemas de riego.

Pronto van a aparecer nuestros trabajadores gusanos autóctonos, que van a mejorar la estructura de la tierra, van a drenarla con la excavación de sus galerías y, al mismo tiempo, la fertilizarán gratuitamente con sus valiosísimos excrementos. El conjunto formado por el compost, la humedad constante, los insectos, los microorganismos, etc., va a convertir en muy fértil la tierra que cultivamos y las plantas que en ella crezcan serán más robustas, fuertes y resistentes a plagas y enfermedades. La humedad constante, no pisar las parades de crestall, la cubierta de compots y la siembra continuada de hortalizas hacen que no sea necesario volver a cavar la tierra.

6.- Un ciclo de rotación de cuatro años.

La rotación es la sucesión de diferentes cultivos en un mismo terreno. Si cultivamos plantas de la misma familia año tras año en el mismo sitio, propiciamos que las enfermedades sean más fuertes y persistentes. Al contrario, con una buena sucesión, con el hecho de plantar diferentes familias de plantas con maneras vegetativa, sistemas radiculares y necesidades nutritivas diferentes, además de evitar en la medida de lo posible probables enfermedades, beneficiaremos la tierra y los sucesivos cultivos.

Ciclo de rotación cuadrianual: la rotación de cuatro años sobre cuatro o más parades de crestall (siempre tienen que ser múltiplos de cuatro) consiste en trasladar (hacer rotar) cada año y en cada una de las parades de plantas de las diferentes familias botánicas que al principio, al diseñar el huerto, hayamos decidido plantar, hasta completar el ciclo cuadrianual (y así sucesivamente).

A medida que nos vayamos familiarizando con este sistema de cultivo, vamos a tener nuevas ideas para hacer aún más fácil el trabajo: adaptaremos herramientas para sembrar, construiremos minihivernáculos y tutores, intercalaremos cultivos, etc. Y de eso se trata, de experimentar, hasta que cada uno halle la forma más adecuada de trabajar en el huerto ecológico de la manera más simple, agradable y fructífera.