El papel de los abuelos y las abuelas

¡Qué haríamos sin ellos!

Esta es la exclamación que nos hacemos todos los días aquellos que tenemos la gran suerte de contar con la gran ayuda que nos ofrecen los abuelos en el día a día con nuestros hijos e hijas.

La gran mayoría de las familias, donde tanto el padre como la madre trabajan, nos vemos en la necesidad de recurrir a personas para cuidar de nuestros hijos. En ellos buscamos a aquellas personas de confianza que sabemos les darán cariño incondicional, los educarán, evitaremos un gasto económico importante al prescindir de “canguros” o “niñeras” y ellos, a su vez, se sentirán útiles y ejercerán la actividad que demanden los más pequeños.

Antes de decidir si a los abuelos y abuelas les debemos “dar esta responsabilidad”, debemos hacernos muchas preguntas antes de tomar una decisión: ¿edad, estado de salud, logística……? Hemos de evitar que los abuelos sufran situaciones de agotamiento o estrés ante la responsabilidad que implica “educar” a los nietos. Los abuelos, querrán siempre ayudar a sus hijos e hijas y, por supuesto, nunca nos dirán un NO ante cualquier demanda que les hagamos.

No olvidemos cual es el papel que los abuelos desempeñan en nuestra sociedad; son los grandes transmisores de historias y valores a los que nuestros hijos e hijas escuchan con toda atención e interés. ¡Qué bonito es poder sentarse en el sofá de casa, con un viejo álbum de fotos y escuchar sus grandes historias!

No olvidemos a las familias en proceso de separación o divorcio. ¿Cuál es el papel que deben aportar los abuelos?  Los niños y niñas deben saber que pertenecen a una familia, y es obligación de los padres, continuar con el lazo de los abuelos, tanto paternos como maternos.

La escuela infantil es siempre una alternativa. No dejemos de descartarla. Si una jornada completa en la escuela infantil es demasiado esfuerzo económico para las familias, valoremos la media jornada donde todos saldremos beneficiados;  nuestros hijos e hijas se harán más inmunes a sufrir enfermedades, desarrollarán habilidades sociales, académicas, hábitos de higiene, de orden, etc., los papás no nos sentiremos angustiados al dar a los abuelos una responsabilidad durante muchas horas, y los abuelos, podrán ejercer de abuelos, sin estrés y pudiendo seguir con sus hábitos sociales.

En definitiva, no olvidemos que la educación de nuestros hijos es responsabilidad de los padres. Pero no olvidemos tampoco dar todos los días las GRACIAS a los abuelos, por ayudarnos a educar a nuestros hijos.

Sonia Sánchez
Directora de Àgora Patufet