| 19/12/2011

AESLEME

Alumnos de 2ºESO-A / Actual Edu

¿Te has parado a pensar lo importante que es la columna vertebral? ¿Y la médula? Sí, es cierto. Lo has estudiado y conoces su funcionamiento pero, ¿qué pasa si un día deja de funcionar?

Muchas veces estamos obsesionados con nuestro aspecto físico y acudimos a un gimnasio para moldearlo o recurrimos a la cirugía para modificarlo. Sólo es cuestión de estética. Hasta que un día... ¡sucede! Un trayecto corto, conocido, poca velocidad y el cinturón sin abrochar. Es entonces cuando descubrimos que teníamos algo en nuestro cuerpo que nos permitía caminar, bailar, correr, jugar. No, no son las piernas porque siguen unidas a nuestro cuerpo. Es algo más. Había algo invisible que las hacía funcionar. Era nuestra médula. Y estaba ahí, muda, silenciosa, trabajadora...

El pasado día 19, dos miembros de la asociación AESLEME (Asociación para el Estudio de las Lesiones Medulares) acudieron al colegio y nos mostraron las consecuencias que tienen los malos hábitos al volante. El  uso del móvil, el  consumo de alcohol u otras drogas, el exceso de confianza son algunas de las causas que provocan al año miles de accidentes. Muchos de ellos acaban en la muerte, otros alteran radicalmente el curso de nuestras vidas porque ya nada es igual. De pronto, en el mejor de los casos, tus piernas son dos ruedas o un bastón. Tu coche tiene que ser adaptado y tu ciudad se ha llenado de obstáculos, algunos insalvables. El cine deja de ser una opción y acudir a un estadio de fútbol o a un concierto pasa a ser misión imposible. Tu vida social se resiente, también tu futuro. ¿Podré formar una familia desde mi nueva condición?

¿Se puede evitar? Sí, el coche es un invento al que no hay que dejar de tener miedo o, por lo menos, el respeto necesario. El cinturón salva vidas, dice el eslogan, y también ayuda a minimizar las lesiones.  Igual que el reposacabezas o el casco en el caso de los motoristas.

Y en carretera siempre atento. El móvil apagado, el GPS programado y la radio sin cambiar de dial.

Ante un accidente, también hay que saber actuar. Lo mejor llamar al 112 y saber indicar dónde ha sucedido. Abrir el tapón de la gasolina, si se puede, y no tocar a los heridos. Si son motoristas, salvo caso extremo de ahogamiento, nunca se quitará el casco y tampoco se darán bebidas o alimentos por si existe riesgo de hemorragia interna.

Lo importante, como siempre, mejor prevenir que curar.